Movimientos sociales, acción colectiva, incentivos, luchas y disputas

Por: Angie Stephany Sánchez López
Andrés Alfonso Pérez Peralta
Lina María Roa Cruz
Lorena Rojas Tavera
Juan Diego Rodríguez Fayad



Palabras claves: Movimientos sociales, comportamiento colectivo, lógica colectiva, acción colectiva, incentivos

 Los movimientos sociales surgen a partir de las contradicciones que se generan en la estructura social -status quo- y los roles que cumplen los individuos en estas estructuras. En las discusiones grupales se concluyó que dichos movimientos si tienen una organización específica y que no suprimen la individualidad al hacer parte de la acción colectiva. Por lo tanto, coincidimos en que cuando los intereses personales y egoístas de los individuos están siendo atacados, estos buscan su propio beneficio y cuando varios de estos intereses particulares se orientan hacia un mismo objetivo se manifiestan los intereses colectivos.

 Esta idea se puede justificar desde la lógica colectiva de Olson, ya que plantea que cuando un grupo de individuos deciden ejecutar una acción en conjunto para obtener un bien colectivo, estas acciones que tienen que llevar a cabo -los individuos- para su consecución sólo se producirán si traen más beneficios que costos a nivel individual.

 En la coyuntura actual podemos ver la situación planteada anteriormente; los movimientos sociales como el feminista, el raizal, el LGBTI, los evangelistas, el indígena, el ambiental y el animalista, los gremios económicos y laborales, tienen intereses particulares y específicos a partir de su individualidad. Sin embargo, los atropellos cometidos por el gobierno durante los últimos años han hecho que muchos de estos intereses se vuelvan hacia un mismo horizonte, y es aquí donde vemos cómo emergen los intereses y luchas colectivas

 Estos movimientos se pueden entender -en el sentido de Touraine- como los componentes del actor (I), que tienen un adversario (O) sería el Estado y las clases dominantes (terratenientes, banqueros, multinacionales, etc.). Nosotros consideramos que las luchas de estos movimientos que componen al actor (I) se dan en distintos niveles, por ejemplo: Los gremios económicos y laborales podrían estar dando su lucha a nivel organizacional, ya que buscan una mejoría en las condiciones de juego con sus adversarios en el campo institucional (T).

 La heterogeneidad social, que expresamos antes, genera luchas o hostilidades entre grupos y actores que se sintetiza de la siguiente manera: se generan luchas entre actores (I) contra sus adversarios (O) en un determinado campo (T). Entonces, tenemos que los movimientos sociales que componen (I) son muy heterogéneos, por lo que necesitan diversos incentivos para actuar en busca de un bien u objetivo colectivo: el cual se expresaría como una acción contra (O) para influir en (T).

 Lo anterior podría concretarse como grupos sociales tan heterogéneos como lo son: los evangelistas, las feministas, el colectivo LGBTI y los raizales luchan, codo a codo, para que las exigencias del comité de paro nacional se cumplan, estos grupo componen el actor (I), y su lucha se de en contra de grupos adversarios (O) para influir en las decisiones que se toman en (T), ¿pero grupos evangélicos, LGBTI,  feministas y raizales no tienen los mismos intereses y por ende no tienen los mismos incentivos, entonces porque colaboran entre sí?

La respuesta en lo que nos concierne a nosotros es clara: estos grupos tienen diversos intereses, sin embargo, los atropellos que han sufrido y que podrían sufrir los afectan a todos de la misma manera, por lo cual tienen un interés -a nivel individual- que coincide con los de otros grupos y que funciona como incentivo -negativo- para movilizarse, por más que en otras cuestiones haya hostilidad y lucha entre estos.

 

  A modo de comentario final y en lugar de una conclusión general podríamos decir lo siguiente:

 

   Los movimientos sociales surgen por la suma de muchos intereses individuales y egoístas, de individuos que actúan por incentivos que buscan su propio beneficio, pero que coinciden en algún punto y que al coincidir surgen intereses colectivos y a su vez tendrían incentivos ya que el coste de actuar en pro de la acción colectiva sería menor que sus beneficios.

 

   Además, vimos cómo los distintos grupos sociales (indígenas, raizales, feministas, etc.), aunque con luchas distintas se unen en este caso formando lo que llamaríamos un actor (I), que tiene un adversario que no le permite influir en las decisiones lo cual produce que la acción de lucha se produzca, también vimos que estas acciones de lucha se dan en diversos niveles: organizacional, institucional e historicidad, y concluimos que estos grupos o movimientos dan su lucha en los distintos niveles.

 

   Finalmente, esa heterogeneidad tan presente en los individuos y que por ende se expresa en los movimientos sociales implica que los incentivos, negativos o positivos, se produzcan para que de esta manera los diversos grupos cada uno con sus intereses conformen el actor (I) y se produzca la acción y se alcancen -al menos en teoría- los objetivos o bienes colectivos.


 

   Como último comentario, coincidimos en la idea de que hasta este momento la historia nos ha demostrado que para vencer en estas luchas la violencia ha sido siempre necesaria: sufragistas en Inglaterra, los disturbios de Stonewall, la abolición de la esclavitud en estados unidos, la misma independencia de Latinoamérica en todos estos casos la violencia ha sido necesaria.  Por lo cual nos preguntamos si esta es la única manera de conseguir los logros sociales.











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